Cada proceso terapéutico es único, pero suele haber una forma de ir avanzando que nos ayuda a entender qué está pasando y cómo empezar a cambiarlo.
Aquí te cuento, de manera sencilla, cómo suelo acompañar estos procesos y qué puedes esperar si decides empezar terapia conmigo.
Empezamos explorando lo que está ocurriendo ahora y cómo has llegado hasta aquí. Analizamos tu historia, tu contexto y las situaciones que generan malestar.
Construimos juntas una explicación funcional de lo que te ocurre: qué factores están influyendo y qué patrones se han ido consolidando con el tiempo.
A partir de ahí empezamos a entrenar recursos que te ayuden a relacionarte contigo misma y con tu entorno de una manera diferente. Parte del trabajo ocurre dentro de sesión y parte fuera, en tu día a día.
El objetivo no es solo sentirte mejor durante un tiempo, sino construir cambios que se mantengan. Por eso dedicamos una parte del proceso a consolidar lo aprendido.
Quizá algo de lo que has leído te ha tocado por dentro. Quizá estás cansada de poder sola.
Si sientes que puede ser el momento de empezar, estaré encantada de acompañarte.